16.1.17

Pizzicato assez vif.


Hace un tiempo que publicamos esta primera parte en el blog:

1

“En nombre de los dioses de la música y en el mío, no cambies ni una sola nota de lo que has escrito en tu cuarteto”.
Le dijo, en contra de la opinión su maestro Fauré, a un compositor antiwagneriano, Ravel, otro que, malgré soi, retuvo más influencia wagneriana que lo que acabó por admitir, Debussy.
Aunque siempre se corra el riesgo de simplificar e incluso distorsionar la terminología musical, pondremos algunas etiquetas explicativas en la portátil comparación, lejos de la confrontación Wagner-antiWagner, que nos proponemos.


El primero, más joven pero de temperamento conservador y  más dependiente de sus maestros, compuso su único cuarteto en Fa Mayor’ en un estilo tradicional, aunque no exento de color instrumental y armonías influenciados por el que, nueve años antes, escribiera el otro compositor.
 

Éste, el segundo, más experimental y forjador de un lenguaje musical más personal y sensible a las actividades artísticas de su tiempo, había compuesto su, también único, ‘cuarteto en Sol Menor’ Op. 10, el cual, dado su esquema armónico con cambiante cromatismo, sirvió para romper con las perspectivas tonales que se consideraban canónicas en la música de cámara. Su intensidad expresiva y su variedad limitada de tonalidades, le convirtieron en una precuela de una música instrumental no descriptiva que se conoce como “impresionista”.

Criticados ambos en sus respectivos estrenos, los escuchamos ahora con diferente arrobo.
+ + + 

Hoy, después de la lectura del viejo libro de Onnen sobre Ravel, ampliamos la visión anterior, centrando la cuestión en diferencias entre ambos compositores franceses:
 
2
 “Tous les grands artistes sont des amateurs”. E. Satie.
  
Ravel vs. Debussy.

Ha tenido que transcurrir tiempo antes de dar al traste con un equívoco que  ponía en duda la diferencia existente entre ambos. Como Debussy nació con anterioridad, se le adjudica el papel de maestro y a Ravel, trece años más joven, el epíteto de epígono. Pero la divergencia existente entre la música de ambos queda determinada fundamentalmente por la distinta personalidad de los respectivos compositores (el propio Debussy no logrará desprenderse por completo de las garras de un Wagner), sin negar la analogía de ciertos elementos musicales o, incluso, de temática. Así ocurre con el único cuarteto de Debussy que data de 1893, y el de Ravel que apareció exactamente diez años después.
Ravel estudió en el conservatorio de París y la casi única influencia positiva fue debida al compositor Gabriel Fauré, más tarde director de la institución. Fauré solía devolver los ejercicios a sus alumnos. El joven Ravel había esperado la devolución corregida de su ‘Cuarteto’ incompleto todavía. El cuarteto estaba dedicado a Fauré, quien no se mostró muy satisfecho con la composición para instrumentos de cuerda. El maestro le criticó severamente su trabajo, considerando, sobre todo, que el cuarto tiempo adolecía de una construcción desequilibrada. A la semana siguiente, cuando Fauré le pidió el ejercicio para someterlo de nuevo a revisión,  Ravel modestamente le dijo:
-No, puesto que a usted le parece  tan malo, será mejor no preocuparse más-.
Pero la contestación de Fauré fue:
-Traiga el trabajo la próxima vez. He podido equivocarme-.
En vista de aquello, Ravel, atormentado por la duda, quiso conocer la opinión de Debussy, al que le envió la obra. Debussy le contestó: “En nombre de los dioses de la música y en el mío propio, no vuelvas a poner las manos para nada en tu ‘Cuarteto’”. Consejo al que Ravel se atuvo.
Sí hay que hacer notar, que en la obra juvenil de Ravel el sello de Debussy si aparece, aparece con claridad, no desordenadamente. Se pueden comparar para tener esa evidencia, por ejemplo, fragmentos del primer tiempo del ‘Cuarteto’ de Ravel (arriba) con fragmentos del último movimiento del ‘Cuarteto’ de Debussy (abajo).

  

Pero, aparte de sus sensibilidades, sus respectivas expresiones musicales, el uso de distintos acordes y sus técnicas o maneras de instrumentar demuestran con toda claridad, diferencias esenciales entre ambos músicos.
 
 * * *

2.1.17

Enfermera de noche

 
Brigitte Lahaie (by google)



El dolor, nos cambia el tiempo con dolor.
Lo somete y lo encauza
a ritmo terapéutico,
lento, distante… ajeno.

Doloso daño
que soledad anula y compañía veda,
sufrientes pensamientos no pensantes,
silente llanto que el pesar anega.

Interminables horas impacientes,
con el cuerpo sajado
inútil duermevela.

Perdido en el periodo del dolor
todo al instante espera.

Y llegas tú,
luminosa cual la luna de agosto,
mi enfermera de noche,
mi enfermera.

Indolora frecuencia programada,
tu sonrisa me sana
y tus manos me salvan:
minutero hipodérmico
con el que empiezo a computar mi tiempo.


31.12.16

Anxious objets (y IV).


 IV

Cuando terminen estos cinco años,
los últimos que marcan nuestras vidas
como un reguero de viejas heridas
o como antiguo memorial de daños.

La ciudad se aniquila en desconcierto
de lagunas de barro y alquitranes
que esconden en subsuelos los afanes
y muestran el rencor a cielo abierto.

La sangre se sublima a borbotones
al sajarte la carne a rebanadas
para sanar ocasos en buen puerto.

La noche se marchita en ocasiones
y acompañan su niebla campanadas
con lento repicar que suena a muerto.

FIN DE PARTIDA.
[21/12/2016]




24.12.16

Anxious objets (III).


III

El carpintero con su sierra tala,
clavos clava en tu cuerpo lacerado…
entre algodones sientes
caricias embriagadas
que atracan en tu alma desvaríos.

El carpintero con su sierra tala,
clavos clava en tu cuerpo lacerado…
inerme, mientras músicas
circundan reflexiones
soñando con doncellas hermosas que has amado.

El carpintero con su sierra tala,
clavos clava en tu cuerpo lacerado…
el dolor se acumula sobre huesos desnudos
consciente de la pérdida
                                            de esquirlas de esperanza.

HOSPITAL DE LOS POBRES.
[19/12/2016].




19.12.16

Anxious objets (II).


II

La bruma sepulcral que aventa tilos
y oculta el caminar sobre el rocío,
alborada feraz que empaña el fruto
yerma acoge la sombra de añoranza.

El valle te traiciona, perseguido
avanza el desnortado corazón
encadenado a la presencia inerte
que ha esculpido la pena amortajada.

Y el cuerpo malherido se diluye
en fútiles imágenes del fuego,
una hoja otoñal de savia ayuna
o un opaco cristal que hiende el viento.


HERIDA.
08/12/2016.


12.12.16

Anxious objets (I).


I

Cerrada ya la noche no transfiere
ningún rumor de flores fenecidas
y el aire se atempera difundiendo
la chacona y la danza que el oboe bosqueja
acompañando el crepitar de llamas.

El alma se serena y el pensamiento cede,
las vidrieras reflejan tu figura,
tu mirada vislumbra fracasado
alguien que tú no fuiste…
                                             y no serás mañana.

RETRATO IMPENITENTE.
08/12/2016.