30.1.15

Poemas de amor primero (6).


VI
Te he buscado entre todos y entre todas las cosas.
Toda la gran ciudad:
carteles de teatro, anuncios
luminosos, gente, ruido, farolas,
las sirenas diarias que atraviesan las calles deteniendo automóviles con prioridad de paso
me han dicho que no estabas.
Y me han dejado solo,
sólo con las estrellas y la noche,
con el suelo mojado por la lluvia,
con nostalgia en el rostro y en los ojos
infinita tristeza de tu ausencia,
soñando que venías, que tú
me acompañabas
y recorríamos juntos caminos solitarios de hierba
no pisada
jugando con los árboles, con las hojas caídas.
Por momentos
he sentido tu mano con mis manos,
el olor de tu cuerpo, tu cabello,
tu mirada tan tierna que promete
felicidad de besos...

Me he quedado durmiendo en cualquier parte
y al despertar he visto
que estabas a mi lado toda, plena,
bella
como el amanecer de un día de lluvia
tu sonrisa
"buenos días" me ha dado con un beso.
Tras una noche fría, quiero encontrar
la aurora dulce de tus labios
para seguir sabiendo que te quiero.


26.1.15

Poemas de amor primero (5).


V
Escuchando el grito de la lluvia
cuando rompe sus gotas contra el suelo
y entre piedras hermosas por sus años,
me he quedado dormido de tristeza
sepultando mi pena en tu recuerdo.

Andando bajo lluvias torrenciales
que riegan la semilla del olvido,
me he alejado del tiempo y del espacio
fundiendo tus ausencias junto a mi soledades.

Vivo de pesadillas producidas
por ese miedo horrible a no estar juntos,
a no encontrar tus ojos con mis ojos,
a no romper tu frío con mis manos,
a no bajar contigo al infierno del beso.

(Cuando el tiempo pasa lentamente,
tu recuerdo
se parece a la luz de los faroles,
que débilmente alumbran las callejas
sin evitar que existan las penumbras).


23.1.15

Poemas de amor primero (4).


IV
Las lentas agonías de pájaros sin alas,
de peces amarillos tendidos en las rocas,
no pueden compararse
a la triste noticia de no tenerte cerca.

Intento, sin embargo,
con tu recuerdo, al menos,
superar la distancia infinita
que existe entre nosotros.
Recuperarte, en suma,
a través de tus besos,
del beso triste azul,
cuando me despedías.

Malvivo como puedo,
herido de nostalgias,
buscándote en silencio por caminos de barro,
entre las amapolas
o en la copa de un árbol poblado de tristeza.
Y me parecen largas,
inmensamente lejos,
las horas del regreso.


19.1.15

Poemas de amor primero (3).


III
El paisaje dibuja sin querer los recuerdos...
Hierba delgada y fresca.
Soledad de los pinos.
Aquel pequeño valle.
Las desnudas colinas detienen la mirada
recortando el perfil de un cuerpo deseado...
Se nota la distancia,
                                    se sufre,
se refleja en las nubes,
pequeñas nubes blancas
que alejan más el cielo, perdiendo el horizonte.

Y te sientes atado
a los nombres grabados en un árbol cualquiera,
una fecha cualquiera, en un sitio cualquiera...
Porque
               siempre es cualquier día
                                                            y te parece nunca
si el paisaje se mira tras alambres de espinos



16.1.15

Poemas de amor primero (2).


II
Cuánta sombra de la que hay en mi alma te daría,
cuántos largos senderos de la niebla recorrería contigo.
Pero mi barco no aborda en ningún puerto
y mi agua corre sin detenerse en mares.

He despertado a veces al calor de tu cuerpo
enredado en tus brazos he escuchado tu música
y he dejado a mis besos para que te acompañen.
Pero me siento solo, detenido en mi sueño,
embarcado en tristezas...

Acaso no comprendas mi permanente otoño
en que las hojas de papel se escapan
llevándose palabras que ya no dicen nada
y que la lluvia arrastra inevitablemente.

Quizás un día, cuando desaparezca,
seré parte del viento que acaricie tu pelo
o la tierra que besen tus pies cuando la pises.


12.1.15

Poemas de amor primero (1).


I
Buscando tu ternura me he encontrado
en los mares sin fondo donde habita el deseo
donde se escriben versos con palabras vacías
o donde se mastica la sal de la amargura.

Quiero salir entero de la lucha que sufro,
amando o deseando, sin saberlo de lleno,
esperando angustiado el momento terrible
en que yo me plantee la cuestión de olvidarte.

Matando tus recuerdos por largas avenidas,
por calles de tristeza y ciudades enormes,
voy por sitios que llevan directos a la pena.

Para que se terminen las dudas sin consuelo
que hacen solitaria la noche de mi alma,
intentaré, tan sólo, aprender a quererte.