9.2.15

Poemas de amor primero (9).


IX
Ya no sólo te amo,
siento que soy amado,
pienso que nos amamos.
Por eso,
amada, amante, amor,
no sé cómo nombrarte,
porque eres
la gracia de mis sueños,
la delicia del beso,
la plenitud del día.

(Siempre vienen contigo
en recuerdos, presencias
y en las melancolías:
La ausencia de la amada,
la entrega de la amante,
la dicha del amor).


6.2.15

Poemas de amor primero (8).


VIII
Recuerdo como eras al salir de mis besos,
despeinada y azul.
Tan sólo me pedías
con esos ojos tristes de muchacha de lluvia
que dijera palabras tan bellas como éstas:
"Tu ternura supera con mucho a la del mundo",
"Cada beso presagia una nueva agonía",
"Si nuestro amor ha de durar por siempre,
que importa si no estamos juntos ya noche y día".

Pero yo prefería profanar el silencio,
no con versos hermosos de poetas perdidos,
sino con dulces besos que intentaran al menos
que hablara el corazón por las bocas unidas.


2.2.15

Poemas de amor primero (7).


VII
Como en la bella historia del poeta borracho
que pescando esperanzas se perdió para siempre
convirtiéndose en algas, en arenas y en olas,
cuando tú me abandones,
iré a morir a la mar.

Cuando tu amor se vista de hojas amarillas,
del color del otoño,
cuando ya no me quieras,
iré a morir a la mar.

Procurando olvidarme de la forma de un cuerpo,
de noches sin estrellas,
de ansias infinitas,
no escribiré palabras de amor o despedida
en la arena de playas regadas por mi pena.
Iré andando despacio,
muriendo poco a poco,
hasta ser parte del mar,
¡hasta morir en el mar!

Si alguna vez quisieras recordar mi amargura,
escúchame en las olas,
su monótono ritmo de blues perdido y triste
te dirá, cada día, porqué te quise tanto.


30.1.15

Poemas de amor primero (6).


VI
Te he buscado entre todos y entre todas las cosas.
Toda la gran ciudad:
carteles de teatro, anuncios
luminosos, gente, ruido, farolas,
las sirenas diarias que atraviesan las calles deteniendo automóviles con prioridad de paso
me han dicho que no estabas.
Y me han dejado solo,
sólo con las estrellas y la noche,
con el suelo mojado por la lluvia,
con nostalgia en el rostro y en los ojos
infinita tristeza de tu ausencia,
soñando que venías, que tú
me acompañabas
y recorríamos juntos caminos solitarios de hierba
no pisada
jugando con los árboles, con las hojas caídas.
Por momentos
he sentido tu mano con mis manos,
el olor de tu cuerpo, tu cabello,
tu mirada tan tierna que promete
felicidad de besos...

Me he quedado durmiendo en cualquier parte
y al despertar he visto
que estabas a mi lado toda, plena,
bella
como el amanecer de un día de lluvia
tu sonrisa
"buenos días" me ha dado con un beso.
Tras una noche fría, quiero encontrar
la aurora dulce de tus labios
para seguir sabiendo que te quiero.


26.1.15

Poemas de amor primero (5).


V
Escuchando el grito de la lluvia
cuando rompe sus gotas contra el suelo
y entre piedras hermosas por sus años,
me he quedado dormido de tristeza
sepultando mi pena en tu recuerdo.

Andando bajo lluvias torrenciales
que riegan la semilla del olvido,
me he alejado del tiempo y del espacio
fundiendo tus ausencias junto a mi soledades.

Vivo de pesadillas producidas
por ese miedo horrible a no estar juntos,
a no encontrar tus ojos con mis ojos,
a no romper tu frío con mis manos,
a no bajar contigo al infierno del beso.

(Cuando el tiempo pasa lentamente,
tu recuerdo
se parece a la luz de los faroles,
que débilmente alumbran las callejas
sin evitar que existan las penumbras).