13.5.15

Oda a E. B.


Oh! tú, que en el Dakota no fuiste acribillado,
que tu hijo no se ha precipitado del Empire,
que no te consumió una sobredosis,
no tienes más leyenda que la escasa
memoria de admirador anónimo
que recrea tu música,
que escucha tus canciones como parte
indeleble de su gastada vida
y tiembla de nostalgia
añorando cadencias de los doce compases
que dibujan caminos que llevan al olvido...

Te necesitaría
para que le interpretes a mi amiga
que mi partido corazón ha escrito,
con tu lento fraseo
que contiene el secreto de aquellos tres acordes
legado del diablo
cuando en la encrucijada de 'Nueva York – América'
quisiste cambiar la libertad
y convertirte sólo
en el blanco que tiene negra el alma.

29.4.15

Poemas del viaje (y 4).



El viajero desea que el viaje prosiga,
que el amor nunca arribe a su estación de término...

El viajero medita sobre el poeta muerto...

(En el andén desierto de la vida
si permaneces firme, lo que se va es el mundo).

Mas,
cuando acabe la huida, ¿qué nos queda?

Un reverso
                    sutil
                             de transparencia.


Huida.



24.4.15

Poemas del viaje (3).




El mar se queda dentro
                                                              después de ver el mar
y por siempre acompaña
tan triste, lento y frío
                                                            igual que un desamor...

En el mar se atesoran
                                                               las tardes recordadas,
la memoria de ti,
pulsión del mar que acoge
                                                                la acción de desamar.

(Sólo en el infinito
                                         una mano de mar alcanza el cielo).

Mar de abril.


20.4.15

Poemas del viaje (2).




Adivinando intenciones
escondes, trémula,
tus manos
para que no las dibuje
y se queden
                     mancilladas de anhelos.

Susurro.