28.5.15

Pequeña música nocturna (1).


"l'eclatante vérité de leur harmonie native…"
Baudelaire.
I
La certeza de ti:
con la presencia tuya
al descubierto.

II
El arroyo discurre,
reflejo de tus ojos
que aún perdura.

III
Un instante no es
el momento que pasa
solamente.



26.5.15

FUYU.




X
Te sientes plena
a un hombre amas
y otro sufre poemas.

XI
Las fases de tus lunas
declinan
mi cómoda locura.

XII
Donde no está el vacío
es al otro lado
del espejo.



23.5.15

AKI.



VII
Besarte... los tientos
devienen tangos
bajo tus pinares.

VIII
Cual verde ceniciento
de los robles...
mi corazón padece.

IX
(a Rilke).
Inclina los juncos el viento
o giran
para que pase.



21.5.15

NATSU.


 
IV
Las olas no borran
las huellas
de tus pasos en mi alma.

V
No es posible
mantener mi velero
lejos de tus playas.

VI
Son tus labios difíciles,
piedras pequeñas
que el mar apenas roza.



19.5.15

HARU.



I
La vida perturba
la quieta
película de agua.

II
Homenaje o traición
cortar, ayer, sin ti
la rosa roja.

III
Fluye el agua de la rivera
y tu aroma
de hierbabuena.



13.5.15

Oda a E. B.


Oh! tú, que en el Dakota no fuiste acribillado,
que tu hijo no se ha precipitado del Empire,
que no te consumió una sobredosis,
no tienes más leyenda que la escasa
memoria de admirador anónimo
que recrea tu música,
que escucha tus canciones como parte
indeleble de su gastada vida
y tiembla de nostalgia
añorando cadencias de los doce compases
que dibujan caminos que llevan al olvido...

Te necesitaría
para que le interpretes a mi amiga
que mi partido corazón ha escrito,
con tu lento fraseo
que contiene el secreto de aquellos tres acordes
legado del diablo
cuando en la encrucijada de 'Nueva York – América'
quisiste cambiar la libertad
y convertirte sólo
en el blanco que tiene negra el alma.

29.4.15

Poemas del viaje (y 4).



El viajero desea que el viaje prosiga,
que el amor nunca arribe a su estación de término...

El viajero medita sobre el poeta muerto...

(En el andén desierto de la vida
si permaneces firme, lo que se va es el mundo).

Mas,
cuando acabe la huida, ¿qué nos queda?

Un reverso
                    sutil
                             de transparencia.


Huida.