24.3.14

'Poeta negro'.



'Antonin Artaud por Man Ray'
(Lamaquinadeltiempo)



" Poeta negro, un seno de doncella
te obsesiona
poeta amargo, la vida bulle
y la ciudad arde,
y el cielo se resuelve en lluvia,
y tu pluma araña el corazón de la vida.

Selva, selva, hormiguean ojos
en los pináculos multiplicados;
cabellera de tormenta, los poetas
montan sobre caballos, perros.

Los ojos se enfurecen, las lenguas giran
el cielo afluye las narices
como azul leche nutricia;
estoy pendiente de vuestras bocas
mujeres, duros corazones de vinagre. "

 (A. A.) 
(de 'El ombligo de los limbos')

17.3.14

'Heart of Darkness'.

"El destino. Mi destino...
Yo he lu­chado con la muerte. Es el combate menos emocionante que pueda imaginarse. Tiene lugar dentro de una impalpable ne­blina gris, sin nada en qué apoyarse, sin nada a tu alrededor, sin espectadores, sin aplausos, sin gloria, sin ese gran deseo de victoria, sin miedo a la derrota, en una atmósfera enfermi­za llena de tibio escepticismo, sin mucha fe de tu lado, y to­davía menos del de tu adversario. Si tal es la forma de la sa­biduría definitiva, entonces la vida es un enigma mayor de lo que algunos creemos. Estuve a un paso de pronunciarme, y descubrí con humillación que probablemente no tenía nada que decir".


"¡El horror! ¡El horror!" (J. C.)

***


"Qué extraña es la vida –ese misterioso acuerdo, de una lógica cruel, y con un propósito inútil-. Lo más que se puede esperar de ella es alcanzar cier­to conocimiento de uno mismo -cosa que sucede demasiado tarde-, y una cosecha de interminables reproches".



3.3.14

‘Fuera de Central Park’.


Sr. Verle


(…)
¡Con cuánta rapidez, New York,
has decaído y has venido a menos!
Tal si estuviese en casa me dirijo
al armario a buscar camisas limpias;
tienen estos cajones la misma solidez
que los reyes de España, observadores
de sucesivas cimas decadentes,
metidos ataúdes en sus nichos
como los contrabajos en su estuche...
Nada más que un aliento, el tuyo, lo mantiene
a todo reunido, ánima antes superflua
y sobrenatural en este instante,
el hilo y el discurso de la vida
que hemos ya recosido más de cincuenta veces.
(…)
El sol que nos conforta brilla sobre el artista,
sobre el mismo académico que hizo nuestro edificio...
(Él sigue repitiendo su Mont – Saint - Victoire.)
¿Por qué un paisajista no puede alguna vez
salir de Central Park?
¿Ha de tener el tema de su obra, su cárcel,
delante siempre de su nariz misma?
«Tras de tanto sufrir (tú así dijiste),
caigo en la cuenta ahora de que apenas podríamos,
así, de cualquier modo,
haber sobrevivido más que uno o dos años.»

Robert Lowell, ‘Fuera de Central Park’ [fragmento].

Versión L. J. Moreno

27.2.14

‘Spinoza’.


(by google)

(1966)*

Las traslúcidas manos del judío
labran en la penumbra los cristales
y la tarde que muere es miedo y frío.
(Las tardes a las tardes son iguales.)

Las manos y el espacio de jacinto
que palidece en el confín del Ghetto
casi no existen para el hombre quieto
que está soñando un claro laberinto.

No lo turba la fama, ese reflejo
de sueños en el sueño de otro espejo,
ni el temeroso amor de las doncellas.

Libre de la metáfora y del mito,
labra un arduo cristal: el infinito
mapa de Aquél que es todas Sus estrellas.

*Obra poética, 2. J.L.Borges.
Emecé Editores (Buenos Aires, 1977)

23.2.14

'Irrespirable'.


"Escombros de carbón
basuras de la ciencia
abandonos nucleares
sabores repugnantes de la nada
un cielo protector siempre al acecho
la asfixia de los códices no escritos
el humilde presagio de las fosas
la gran terraza de la corrupción
la propuesta ritual de la ceniza
rutina de la ruina
sol a solas
gemido en si bemol
hondo animal de fondo la pobreza
cierto que el aire está
contaminado
pero ¿de qué?".

(Mario Benedetti)



[Entrada censurada en el NJ)

20.2.14

‘Y la muerte no tendrá señorío’.

" Y la muerte no tendrá señorío.
Desnudos los muertos se habrán confundido
con el hombre del viento y la luna poniente;
cuando sus huesos estén roídos y sean polvo los limpios,
tendrán estrellas a sus codos y a sus pies;
aunque se vuelvan locos serán cuerdos,
aunque se hundan en el mar saldrán de nuevo,
aunque los amantes se pierdan quedará el amor;
y la muerte no tendrá señorío.

Y la muerte no tendrá señorío.
Bajo las ondulaciones del mar
los que yacen tendidos no morirán aterrados;
retorciéndose en el potro cuando los nervios ceden,
amarrados a una rueda, aún no se romperán;
la fe en sus manos se partirá en dos,
y los penetrarán los daños unicornes;
rotos todos los cabos ya no crujirán más;
y la muerte no tendrá señorío.

Y la muerte no tendrá señorío.
Aunque las gaviotas no griten más en su oído
ni las olas estallen ruidosas en las costas;
aunque no broten flores donde antes brotaron ni levanten
ya más la cabeza al golpe de la lluvia;
aunque estén locos y muertos como clavos,
las cabezas de los cadáveres martillearan margaritas;
estallarán al sol hasta que el sol estalle,
y la muerte no tendrá señorío. "

Dylan Thomas.
(google)


17.2.14

'Todas las mañanas cuando leo el periódico'.

 N.Y.

Me asomo a mi agujero pequeñito.
Fuera suena el mundo, sus números, su prisa,
sus furias que dan a una su zumba y su lamento.
Y escucho. No lo entiendo.

Los hombres amarillos, los negros o los blancos,
la Bolsa, las escuadras, los partidos, la guerra:
largas filas de hombres cayendo de uno en uno.
Los cuento. No lo entiendo.

Levantan sus banderas, sus sonrisas, sus dientes,
sus tanques, su avaricia, sus cálculos, sus vientres,
y una belleza ofrece su sexo a la violencia.
Lo veo. No lo creo.

Yo tengo mi agujero oscuro y calentito.
Si miro hacia lo alto, veo un poco de cielo.
Puedo dormir, comer, soñar con Dios, rascarme.
El resto no lo entiendo.




Sr. Verle

11.2.14

‘Scherzo para un elfo’.


15 septiembre 1937.
Delicada criatura:
No deseo a mi voz
Que turbe el embeleso
Amarillo del bosque,
Tu elemento nativo,
Por los troncos oscuros
Sustentado hasta el cielo.
Yo quisiera, por este
Atardecer traslúcido,
Denso tal un racimo,
Trazarte huella o forma,
Pulsando ramas, hojas,
Tú con el viento en duda.
Difuso aroma, vagas
Con paso gris de sueño,
Te pierdes en la niebla
Que exhala del estanque,
Pensamiento gracioso
De un dios enamorado.
Inspiras todo el aire,
Bajo tu magia abre,
Como una flor, tan libre,
El deseo del hombre
Con un alto reposo
Que alivia de la vida.
Siempre incierta, tal eco
De algún labio, a lo lejos,
Entre aliso y aliso
De nórdica blancura,
Vibra tu esbelta música
Y en un fuego suspira.
¿Acaso el amor pesa
A tu cuerpo invisible,
Y sus burlas oscuras
Sobre el mundo recuerdan
En ti, anhelo eterno,
A nosotros efímeros?
Sonríe, dime, canta,
Si eres tú ese arrebato
Que lleva hojas ardientes,
Dejos de tu guirnalda,
Con pasión insaciable
A realizarse en muerte.
¿Mueres tú también, mueres
Como lo hermoso humano,
Hijo sutil del bosque?
Te aquietas por el musgo,
Callas entre la niebla,
Alguna nube esculpe,
Iris de leve nácar,
Tu hastío de los días.
Aún creo ver tus ojos,
Su malicia serena,
Tras las desnudas cimas,
Por el aire, profundo
Y ya frío, con la noche
Que imperiosa se alza.

(L. C.)*


*Versión definitiva en 'Las Nubes' (FCE. México, 1958).

3.2.14

Reencontrarse contigo.

[25/01/2014]

Después de muchos meses apareces
-¿por qué casualidad doblas esquinas?-,
sorprendida, ya nunca me imaginas
anhelante de ti, una y mil veces.

Como hace años, aquella vez primera
que confesé que estaba enamorado,
la llama de un querer desconsolado
tu recuerdo gozoso reverbera.

Me enmarañas en muchos de tus planes,
ya es difícil que amándome me sanes,
no se curó la angustia con olvido.

No me tengas piedad por lo que he sido,
un esclavo cabal de mi deseo
que tan sólo revive si te veo.


[by Google]

22.1.14

Sin luces ni silencios.




Tan sólo la mimosa,
los eneros lluviosos,
verdor aporta.

Un verdor apagado
y amarillos glomérulos
cuando germina,
que raudos se marchitan
con la siguiente luna
y se ensombrecen.

Sin luces, ni silencios,
el corazón presagia
noches de escarcha.