5.12.21

Jazz en diciembre.

 


Jazz en diciembre.

Es  curioso que durante el decenio y medio prodigioso del jazz (1950-1965), los tres mayores maestros del género, Miles Davis, Sonny Rollins y John Coltrane, no fuesen muy proclives a tocar y grabar en el mes de Diciembre. Su actividad principal se habría centrado en los primeros meses del año o en el verano en festivales e incluso en prolíficos otoños en que se visitaba una expectante Europa. Los finales del año no solían ser, salvo ocasiones particulares, épocas de laboriosidad jazzística.

Así, tenemos a Miles Davis quien, en quinteto con The Modern Jazz Gians, grabó “Bags’ Groove” en la nochebuena del 54 y dos años después, el 8 de diciembre también grabó con su famoso primer quinteto. Fue en 1957 cuando excepcionalmente grabó en París la música para el film ‘Ascensor  para  el cadalso’ a principios de diciembre y giró en los días siguientes a Ámsterdam y Stuttgart. Posteriormente, no fue hasta 1965 cuando en dos días, 22 y 23 de diciembre, y en siete sesiones, grabó los geniales temas de Complete Live At Plugged Nickel” con su segundo gran quinteto.

Respecto a Sonny Rollins, mucho menos  fecundo, había grabado a mediados de diciembre de 1951 en cuarteto, igual que a principios de diciembre de 1955 (ya comentado en otro sitio). Fue en 1956 cuando sí se prodigó grabando durante toda la primera quincena  de diciembre con Thelonius Monk, Max Roach y con sus propios cuarteto y quinteto, para finalizar en 1957 grabando las fundamentales sesiones con Dizzy Gillespie y Sonny Stitt en las dos primeras décadas de diciembre de ese año.

El más prolífico al llegar los inviernos fue John Coltrane, quien, por su parte, había grabado en 1956 con Miles Davis (como ya hemos  indicado). En 1957 con los quintetos de Red Garland y de Ray Draper y con la Big Band de Art Blakey. En 1958 grabó en diciembre con su primer quinteto “The Believer”. En 1959 en la compañía Atlantic en cuarteto (ya comentado en otro sitio). A principios de diciembre de 1961, en quinteto en Berlín y el 21 de ese mes, grabó en cuarteto las baladas. En 1962, en cuarteto, giró a Holanda e Italia los primeros días de diciembre. En 1963 grabó, al inicio de diciembre, con su clásico cuarteto, tras muchas actuaciones y grabaciones durante todo el año como consolidación del mismo. Y en 1964, en los días 9 y 10 de diciembre y en varias sesiones, grabó, en cuarteto y sexteto, su magistral “A Love Supreme”.

Pero la mayor rareza la encontraríamos a finales de diciembre de 1963. El día 31, precisamente, el quinteto de Coltrane (que incluyó a también a Eric Dolphy) tocó en el Lincoln Center de N. Y., pero los temas interpretados (muy ensayados por el cuarteto) fueron descartados de cara a su publicación discográfica y eso que incluían “My Favorite Things”, “Impressions” y el político “Alabama”.

Sirva este recuerdo de excepcionales grabaciones para despedir un año, 2021, anormalmente anómalo.





26.11.21

11.305 días.




Once mil trescientas cinco jornadas exiguas
mal compensan la herida de no tenerte próximo.

Visito muchas tardes las piedras que te cubren
talladas en dolores y lavadas en llanto,
y te recito un verso escrito en tu agonía
añorante de abrazos y de sonrisas huérfano.

Invoco tu memoria taciturno ante el árbol
y un pájaro, con trinos, en mi mente te acerca:
te imagino en tus sotos con tu torso desnudo
recogiendo frambuesas entre frutales jóvenes.

Pero tu tenue efigie escapa temblorosa,
ya no habrá quien construya con amor tu bohío...

Once mil trescientas cinco jornadas exiguas
compensan mal la herida de no tenerte nunca.

09/03/2015

22.11.21

Muerte en noviembre.



 “nuestras penas no se transforman en poemas”. MS.


Con fruición habíamos leído un verano el libro, recopilación de escritos en prosa del poeta americano fallecido en noviembre de 2014 Mark Strand, ‘Sobre nada y otros escritos’.
Y sobrenada tras su lectura un poso de conocimiento humanista y serenidad intelectual que no deja inerte a quienes tenemos congojas en el alma y el mes de noviembre no cesa de ser un recurrente doloroso de ellas.

Dice Strand, en su libro editado en 2015 por Turner, que la muerte [Tánatos] es una neblina, un velo o una nube que separa a la persona viva de la vida y que la memoria es un mausoleo de acontecimientos que no se sostendrían en el presente, siendo su música siempre un canto fúnebre*. Y es que el olvido -esa libertad de la desmemoria- sería el verdadero comienzo de la poesía.
Aunque la poesía, afirma, es la manifestación del lenguaje en su forma más engañosa y seductora **. En un poema, la mayor parte de lo que se dice no se sabe, o es desconocido. Y en la medida en que un poema se explica o se parafrasea, deja de ser un poema.
Sin embargo cuando leemos poesía, la idea de la muerte parece indolora, incluso bella porque la muerte es el tema principal  de la poesía. La poesía, escribe, es un largo epitafio, un adiós a nuestra discreta estancia en la tierra. 
Y aunque mueran los poemas, la poesía continuará.

Por esa capacidad que tiene la poesía de ordenar nuestra casa interior, toda mi memoria se cierra ahora en su recuerdo con versos de dos ‘novísimos’:


“Mataron a mi hijo en la montaña / un animal se esconde entre los árboles”. LMP.

“… murió en noviembre y llueve en su piel blanca”. PG.

 *
 Z”L  Zijronó Liberajá (de bendito recuerdo).

* * *



* Henry Purcell [hoy es el aniversario de su muerte], "Music for the Funeral of Queen Mary, Z. 860 (March, Man that is Born of a Woman and Canzona. 1695)",
 por The Baroque Brass of London, Choir of Clare College Cambridge & Timothy Brown.

** O como Ben Lerner [The Hatred of Poetry] que concibe todo poema como una forma de fracaso del lenguaje, que nunca expresa un sentimiento con la profundidad que lo origina. (Véase H. J. R. en ABC Cultural 29/10/2016, pág.6).




11.11.21

Penitencia.


Todo parece afín e invariante,
la eternidad de árboles vacíos,
las mañanas de plata, los rocíos
del invierno presente y humectante.

Los vientos cuando avienten primaveras
sajarán de tus huellas tu memoria,
silencio mineral de la victoria
que asola los solares de tus eras.

Solitaria tristeza del desierto
que tu espacio mantiene más cautivo,
el impasible tiempo fue motivo
de no crecer más flores en tu huerto,

como esas malas yerbas sigo vivo
como esos prados yertos sigues muerto.


[09/03/2017]


10.11.21

El sacrificio de Isaac.

 
Caravaggio, Sacrificio di Isacco. [1603]. Galería Uffizi, Florencia.

(La Biblia no dice la verdad. En el Monte Moriah no había cobertura. El drama se convirtió en tragedia y el patriarca Abraham no pudo evitar el sacrificio de su hijo Isaac).


Padre, ¿por qué me sacrificas cuando me encuentro solo?

He subido contigo al monte del castigo arrastrando mi culpa
esperando que el ángel que me guarda detenga la mano que ajusticia
padecida tortura que el pecado quebranta sin expiación ni pena.

Presumo que adivinas que el daño inmarcesible me iría socavando
hasta dejar mi alma pendiente de los hilos que fabrica el destino
del niño que no he sido cuando la vida hechiza y el miedo a causar daño
enmudece palabras de petición de auxilio cuando todo discurre
por sendas separadas que tornan a anudarse en momentos de angustia.

Tu obediencia debida purifica el perdón que preciso para afligir el ansia
de abrigada inocencia que colmate mi corazón desnudo en cuerpo lacerado.

Me acompañas doliente durante tres jornadas con puñal y con fuego,
amándome me cedes, con planto contenido, la carga que preludia
la ausencia del cordero que conjure la ofrenda desolada en ara de holocausto.

Mas sé que no has podido evitar que los hados comparezcan en busca de su presa:
no existe providencia que me ampare por siempre de la nada más bruna.


EL SACRIFIO DE ISAAC.

[09/06/2016].
in memoriam L.