24.12.16

Anxious objets (III).


III

El carpintero con su sierra tala,
clavos clava en tu cuerpo lacerado…
entre algodones sientes
caricias embriagadas
que atracan en tu alma desvaríos.

El carpintero con su sierra tala,
clavos clava en tu cuerpo lacerado…
inerme, mientras músicas
circundan reflexiones
soñando con doncellas hermosas que has amado.

El carpintero con su sierra tala,
clavos clava en tu cuerpo lacerado…
el dolor se acumula sobre huesos desnudos
consciente de la pérdida
                                            de esquirlas de esperanza.

HOSPITAL DE LOS POBRES.
[19/12/2016].




19.12.16

Anxious objets (II).


II

La bruma sepulcral que aventa tilos
y oculta el caminar sobre el rocío,
alborada feraz que empaña el fruto
yerma acoge la sombra de añoranza.

El valle te traiciona, perseguido
avanza el desnortado corazón
encadenado a la presencia inerte
que ha esculpido la pena amortajada.

Y el cuerpo malherido se diluye
en fútiles imágenes del fuego,
una hoja otoñal de savia ayuna
o un opaco cristal que hiende el viento.


HERIDA.
08/12/2016.


12.12.16

Anxious objets (I).


I

Cerrada ya la noche no transfiere
ningún rumor de flores fenecidas
y el aire se atempera difundiendo
la chacona y la danza que el oboe bosqueja
acompañando el crepitar de llamas.

El alma se serena y el pensamiento cede,
las vidrieras reflejan tu figura,
tu mirada vislumbra fracasado
alguien que tú no fuiste…
                                             y no serás mañana.

RETRATO IMPENITENTE.
08/12/2016.



7.12.16

Palabras.



No puede negarse en ciertos sucesos una relativa capitalización del desamparo que a todos nos atañería. Mas los blogs han tenido una cierta capacidad balsámica, como poción terapéutica para atemperar la pérdida sufrida, sin convertirla en usufructo del dolor.

Y porque el tiempo no cura pero anestesia, hemos podido realizar, como final de partida, en edición no venal, una compilación de los escritos que han girado durante dos años sobre el asunto del quebranto que nos produce sobrevivir en condiciones adversas.

Se precisa una retirada a los cuarteles de invierno ahora que se nos plantea otra aceptación de la irreversibilidad, porque al dolor espiritual se sobrepone un dolor físico próximo.




26.10.16

Cuerpo doliente.



Noche insomne que desvelas caricias
de dolor cotidiano irremediable,
abandona el abrigo de las almas
y perturba la carne conmovida.

Olvida la inocencia por caminos
que conducen al daño temperado
que mantiene la pena agazapada
en el músculo inerte…
                                         en esqueleto

quebrado de fatigas despiadadas
que ni el frío del hielo le aminora
la angustia de sufrir sin que unas manos
amortajen el llanto venidero.

CUERPO DOLIENTE.
[09/10/2016]



19.9.16

Tardes estivales (y 3).


III

El lento crecimiento de los árboles
impedido por arbustos cercanos
que malforman sus ramas inferiores,
imagen de la vida envuelta en calma
pautada por la esquila que no turba
el silencioso vuelo de rapaces
dibujando acordes en el cielo
el límpido azul de cada tarde,
los verdes luminosos recortados
en reflejos de láminas de agua
aquietadas por los cuerpos desnudos
deslizados inmóviles durmientes.

Amor ¿es ésta la belleza?
La Carson dice que la belleza hace posible el sexo.

DESEOS.
[21/08/2016]



12.9.16

Tardes estivales (2).

 
II

Tienes, capaz, tomada del mundo su medida.

Por sombras de las cosas determinas
las horas que discurren paralelas
a muros blanquecinos que cierran las ventanas
para control del aire cuando se agosta el día.

Pones indicaciones para encontrar los rastros
de huellas que delatan astutos merodeos
de máquinas precisas asociadas a un ruido,
o a la bruma caliente que esconde la colina
cuando el resol refulge la piedra presentida.

Señalas direcciones donde circulan aguas
a distancias que facilitan ecos:
el brotar de la hierba, el cantar de los pájaros,
su vuelo que preludia el frescor de las tardes
o el sentido del viento que anuncia amaneceres.

Localizas el norte cualquiera noche clara…

Inhábil corazón
lo externo es tu seguro,
pues tú nunca has sabido mantener un amor
ni en bandeja servido.

Posees
-aprehendida nostalgia-
manos acariciantes que tan sólo preservan,
deseados y dulces,
la forma de unos senos.

UTILIDADES.
[15/08/2016]