1.1.15

Vieja anualidad.


La sala iluminada
por el sol mortecino del invierno,
las sombras de las cosas
que acompañan la tarde en sus ocasos,
la música selecta de radio independiente,
el ruido de los coches que pasan delirantes,
y el vuelo de una mosca que perdura
de ciclos estivales de existencia.

Y fuera, a todas horas, como siempre:
- la estatua mutilada de aquel antiguo prócer
que nunca dijo nada en beneficio propio;
- la casa abandonada, habitada por ratas,
que refleja en su seno rayos de sol poniente
y los tiempos pasados, en que todo moría
de muerte natural certificada;
- la gente que camina, con prisas, por la calle
con sus niños, sus compras, sus flores o sus libros,
o pasea despacio, contemplando
regalos navideños de paga extraordinaria,
(y ese viejo que choca, con demencia senil, contra los árboles,
o ese ciego que silba, monótona canción, por las esquinas,
vendiendo loterías que no hacen millonarios
ni al ciego ni a su madre,
o ese guardia de azul, semáforo viviente,
que se cree muy importante y está muerto de frío)…

La sala se ha llenado de humo y de recuerdos,
de visiones amargas y mentiras…
Hay que abrir las ventanas de cristal transparente,
sentir el aire frío que penetra en los huesos
y nos deja un regusto de soledad amiga…
o ver la realidad que presenta la tarde
y saltar al vacío con los ojos cerrados



(Del libro, inédito e inacabable, 'Esto no es realismo sucio').



24.12.14

Habitación 404 [not found].


(Agradeciendo a Procuro fijarme el enlace).


“Acércate,
distribuye con equidad el grito que te consume,
dime que la muerte es muy débil, 
                                                   el amor permanece
detrás del aullido de luz espolvoreado sobre los párpados,
dime qué ángeles cargados de gruesas cuentas bancarias
me explicarán esta madrugada superflua,
quién añade una distancia
tras todas las distancias que hemos habitado juntos… 

                                                            estoy inmóvil,
no entiendo cómo no han prohibido morir a los 30 años
y han dejado al hombre mudo ante el eco impenetrable
de los días…

extendiendo torpemente los brazos
tras un reguero de ausencias…”

 [paráfrasis de F.  J.  Irazoki]




‘Todavía no se ha inventado el poema capaz de resucitar a los difuntos’.


9.12.14

Là-haut parmi les astres monotones.



"La grandeur de l’homme était de faire face, de lutter jusqu’au bout, d’accomplir ce qui devait l’être, en refusant toute consolation, en sachant qu’il n’y a ni au-delà ni vie éternelle mais le néant, seul".



[El día en que el sol se pone más temprano].

 

30.11.14

Empezar por el final.



"Uno no es de ninguna parte mientras no tenga un muerto bajo la tierra".

G.G.M. Cien años de soledad.



28.11.14

Casual y pertinente.



“Después de la tristeza ¿qué nos queda?

¿Qué hay después del negro desconsuelo?

¿Cuándo terminará, si es que termina,
ese lento descenso a los infiernos
de la desolación y de la nada?”


[paráfrasis de J. Infante]




26.11.14

Desolación.


El revés de la vida vivía adormecido, pero el más leve ruido lo despierta enseguida y te acota, haciéndose presente, la geometría elemental del sentimiento.

Así, vuelve a planear la negra sombra de la desolación. Ese mar, que acaricia tus piernas en la orilla, pero puede llevarte dentro cuando menos lo esperas. O ese cielo sombrío que se cierra y en lugar de romper en tormentas, te desborda incontenibles lágrimas.


[26/10/2014]