6.3.13
24.2.13
28.1.13
Llena la luna.
9.1.13
Razón perezosa
27.7.12
30.6.12
28.6.12
Pie quebrado
contemplando
como se pasa la vida,
como se viene la muerte,
tan callando.
27.4.12
Nos deja abril
7.4.12
¡Qué pregunta más absurda!
(by google)Groucho Marx y Marilyn Monroe ['Amor en conserva']:
26.3.12
Noche igual
14.2.12
4.2.12
La diosa de TVE
27.1.12
5.1.12
Rozando el poste
30.12.11
Ser de tu amor, el amor
10.12.11
Correspondencia
Simplemente quiero darte las gracias por tu estupendo blog.
Tras leer primeramente la entrada... yo pasé un buen rato leyéndolo. Es muy interesante y fácil de entender. Me gustó mucho la entrada...
Te escribo porque actualmente estoy trabajando en la empresa ...
y mi trabajo consiste en persuadir a los bloggers agregar nuestros enlaces.
Me encanta mi trabajo, tenemos un equipo genial, pero por desgracia no tengo ni idea de convencer a los bloggers para que colocan nuestro enlace, por eso me temo que yo pueda perder mi puesto. Aún así, en lugar de enviar miles de emails a varios bloggers, estoy leyendo tu blog...
Sinceramente, no estoy seguro que nuestro enlace... sería conveniente en tu blog....
Sin más por el momento te deseo un excelente día! Una vez más te agradezco por el blog porque es genial!
3.12.11
La cripta
25.10.11
Lugar
Para J. H.
Ha llegado el tiempo del lugar.
Una casa, una calle, una ciudad,
ese vacío que fluye
moldeado a cincel por la memoria,
periferia de todos los espacios,
olvida o conmemora
la huella signadora de su establecimiento.
Ha llegado el tiempo del lugar,
pues sin saberlo,
el espacio era ya…
el lugar en el tiempo.
Z.
17.8.11
12.8.11
Nunca, nadie, nada... pasado
Leídos los diarios
ya no escuchas la música de radio.
Como todos los años antes de Navidad,
en soledad transcurren unas horas
que preceden reuniones familiares.
La calle se desnuda, parpadean farolas
y casi nunca llueve.
No por nostalgia ni melancolía,
el alma se te encoge,
solitario,
se humedecen los ojos…
te acompaña la suerte de no pensar en nada,
escasa lotería de dicha momentánea,
y sin embargo
escribes unos versos tan helados
como esas manos tuyas
que, invernales, añoras
asomado al vacío
de este corazón deshabitado.
Parpadean farolas, la calle se desnuda
y casi nunca llueve.
Nunca, nadie, nada.


























