26.8.15

Que lo nunca eres tú (7).


Dulce como la lluvia
erosionas
mi frío corazón
que adolece de lunas
y semeja
la espesa soledad del aire
cuando rompe el silencio
de los días vacíos.

Salvo para ti,
la vida y el amor
no resultan sencillos.

(Escrito el día en que comienzan a crecer las tardes...)



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